POEMA PATARREALISTA

Al movimiento patarrealista

 

Espigas en el cierzo que áureamente

los Chocapic teñís de chocolate

en azúcar resuelta dulce latte,

galaxia de los astros de poniente.

 

Sin ti, cereal ilustre, dama ausente,

amargamente bebo amargo mate

agraz el corazón al que le abate

tu ausencia, niño Amor concupiscente.

 

De mi tempestad bebe, Santa Mía,

que un Audi raudo guardo dentro el pecho;

¡yo os invoco, Amistades peligrosas!:

 

hoy voy a ir al grano porque, tía,

sin tu valía soy triste deshecho;

¡entrega de tus labios las dos rosas!

Rostros extraños (Vítězslav Nezval)

Rostros extraños

 

Algún día cuando los hombres entiendan tu poética ciudad al término de una carretera

donde los postes indicadores escriben Fidelidad

dejarán de existir los rostros de los extraños

que han venido

hoy

a espantar a mi tristeza a espantar la primavera

No serán como ese abrazo sin pasión

donde un frío irredimible

los engendró

No serán como sus casas endebles

con cimientos de ambición

y de codicia

No serán tan obsoletos

como sus pensamientos y sus sueños

como sus actos en las obras de teatro

como la cerveza en la que ahogan su indiferencia

como las estrellas que atraviesan las persianas de papel

Serán como balconadas

como las rosas de Praga

exultantes como el río

dulces como el repicar de San Loreto

Oh reclamo una edad que ponga fin a toda insipidez

que transforme a Praga en una muchedumbre luchando por los cigarrillos

que me haga preferir la conversación de los relojes antes que la conversación de las personas

y entonces un visitante extranjero llegará

para reverenciar a las mujeres de Praga

que ya nunca volverán a azorarse

que no volverán a avergonzarse del dulce nombre de Praga

y la poesía alzará su linterna entre los árboles

 

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Poema de Vítězslav Nezval

Traducción de Carlos Recamán

Cuadro de Maximilien Luce

Las lilas junto al museo de la plaza de San Wenceslao (Vítězslav Nezval)

A mí las flores no me gustan

A mí me gustan las mujeres

y no obstante me dormí bajo las lilas

Desde lejos vino el hálito de un sótano

sofocante como apartamentos en la noche artificial

en la noche artificial de tu mirada artificial

tus labios artificiales

tus pechos tu peinado artificiales

Me gustas tú ramo de lilas

del paseo que recorren los jardines por la tarde

sus rosas incalculables

y sus pechos que se cubren con los pétalos

Praga está respirando en las ventanas abiertas

ocaso fresco

mientras duermo

una lila estalla en flores en la plaza de San Wenceslao

Ciudad de los capiteles

Praga de cien capiteles

con los dedos de los santos

con los dedos de perjuros

con dedos de granizo y fuego

con los dedos de los músicos

con los dedos venenosos de mujeres que yacen sobre sus espaldas

con los dedos que acarician las estrellas

suspendidas del ábaco de la noche

con dedos de donde mana la tarde con los dedos bien cerrados

con dedos que no tienen uñas

con los dedos de los niños más pequeños y los filos de la hierba

con los dedos de un cementerio en mayo

con los dedos de mendigas y de toda la clase obrera

con dedos de rayo y de trueno

con dedos de azafrán de otoño

con los dedos del Castillo y las arpas de las ancianas

con dedos hechos de oro

con dedos por donde silban los mirlos y la tormenta

con dedos de puerto marino y de lecciones de danza

con los dedos de una monja

con dedos de las jornadas últimas en Herculano y en la Atlántida que se hunde

con dedos como un espárrago

con los dedos de una fiebre de 40 grados Celsius

y de bosques congelados

con dedos que no tienen guantes

con dedos donde una abeja se posa

con los dedos de los álamos

con los dedos que seducen flageolets

en una orquesta nocturna

con los dedos de tahúres y almohadillas

con los dedos deformados por el reuma

con los dedos que son fresas

con los dedos de molinos y de lilas florecientes

con dedos de los manantiales con los dedos de bambú

con dedos de monasterio antiguo y trébol

con dedos hechos de talco

con los dedos de los cucos y árboles de Navidad

con los dedos de los médiums

con los dedos de advertencia

con los dedos que cepillan los pájaros cuando vuelan

con los dedos de campanas de una iglesia con su viejo palomar

con dedos de la Inquisición

con dedos ensalivados de quien quiere comprobar el viento

con dedos del enterrador

con los dedos del ladrón de los anillos

de las manos que predicen el futuro

de las manos de quien toca la ocarina

con dedos del deshollinador y de la virgen de Loreto

con dedos de los rododendros y del agua que chorrea en la cabeza del pavo real

con dedos de las pecadoras

con los dedos agostados de la cebada madura y de la torre de Petřín

con dedos de amanecer de coral

con dedos que apuntan al cielo

con los dedos seccionados de la lluvia y de la iglesia del Týn en el guante del ocaso

con los dedos del albergue profanado

con dedos de la inspiración

con dedos sin ligamentos

con los dedos con que escribo este poema

 

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Poema: Vítězslav Nezval

Cuadro: František Kupka

Holographic post-spoken word

De pétalos el prado desordena

leves viento; la flor de Flandes, rosas

si no blanco cristal purpúreas diosas,

aves de aurora son, humor sin vena;

 

meliflua su Salicio lira suena,

solitario vergel de amenas losas,

a Septentrión encanta, canta en glosas,

tal un Orfeo callando, tanta pena.

 

Su tan triste canción, si dulce llanto,

zafiro, arroyo helado es de Natura

que no osarían fundir ni sol ni canto.

 

Quieta la soledad, quién aventura

levantar de la yerba este que manto

Galatea es de luz la sepultura.

Sursum Corda

Alguien dice Esta vida se nos marcha sin reposo en un suspiro;

alguien dice Siento que no estoy viviendo nada no he vivido, dice Siento que soy una absurda niña idiota una absurda niña tímida, Siento que no tengo nada que aportar y por eso estoy callada siempre cuando hablan las personas que parecen relevantes, Siento que no tengo nada que aportar y que soy intrascendente muy pequeña muy normal y muy mediocre;

alguien dice No me hables de la muerte tengo miedo y se estremece, dice No me hables de la muerte yo esta noche duermo sola pienso sola tengo miedo y se estremece, dice Te lo he dicho muchas veces nunca me hables de la muerte no lo entiendes tengo miedo cómo tengo que decirlo, dice Con la muerte de mi padre tal vez todo esté mejor pero no quiero que muera cómo voy a querer eso, dice No me hables de la muerte tengo miedo te lo he dicho muchas veces no me hables de la muerte nunca escuchas;

alguien dice Sursum corda, y los fieles le responden Lo tenemos levantado hacia el señor, alguien dice Dios te salve dios te salve dios te salve;

alguien dice Siento que no estoy viviendo nada no he vivido, dice Siento que en mi vida todo ha sido estudio que no hay nada que esté fuera de los libros, dice Tengo miedo del fracaso, Tengo miedo de mis padres de mi hermano me cuestionan me refutan ya no sé qué puedo hacer por complacerlos, dice Tengo miedo del fracaso tantos años estudiando tantos años encerrada tantos años dedicándome a esta mierda que no puedo abandonar, dice He elegido este camino no lo puedo abandonar no lo entienden no lo entiendo sin embargo quiero vivir algo tener algo interesante que contar por una vez tener vida tener vida;

alguien dice Sursum corda estalla el aire y esta lluvia empapa el cielo y lo hace lúgubre, mi padre llora en una esquina, en su cara el aftershave está caliente y pegajoso por el llanto, alguien pasa un brazo por mi hombro y me pregunta si estoy bien y yo contesto que estoy bien y todos a mi alrededor están llorando y esta lluvia empapa el cielo y lo hace lúgubre; alguien dice Sursum corda dios te salve dios te salve, alguien dice Sursum corda pero el muerto está enterrado subterráneo, Sursum corda pero el muerto ya no late, Sursum corda pero el llanto es egoísmo pero el llanto el privilegio de los vivos, los amigos van pasando la familia va pasando como cuentas de un rosario;

alguien dice Tengo miedo del fracaso tener miedo se refleja en mi organismo, Tengo miedo titubeo voy fluctuando, dice Siento que no estoy viviendo nada no he vivido no soy nadie, dice Siento que me adapto a los demás y no soy nadie, dice Siento que mis brazos están laxos, dice Siento que mi tripa está abultada, dice Tengo miedo y tener miedo se refleja en mi organismo, dice Tengo miedo de volver a no comer, Tengo miedo de sentir que la comida y que mi peso y mi apetito de sentir que mi salud mi menstruación y la anorexia son lo único que aún me dejan controlar;

alguien dice No sé por qué sigo viviendo es todo absurdo y sin embargo no quiero morir, dice Crees que no he pensado en el suicidio, dice Yo también he visto el tren con esos ojos esas luces en el metro que destrozan y que aplastan y que matan sin dolor, dice También tengo pastillas en el baño son pastillas con receta y sin embargo no me muero no lo entiendes no lo entiendo es muy sencillo no tenemos nada más, Esta vida se nos marcha sin reposo en un suspiro y ya no hay otra necesito seguir viva aunque me duela seguir viva, dice Llevo varios meses sin dormir en condiciones estudiando para el máster preparando el doctorado y no me vale para nada, Esta vida se nos marcha y ya no hay otra necesito seguir viva aunque me duela, Aferrarme siempre al borde de la luz

La conquista della posizione eretta (II)

al final te diré que la verdad
es un temor que asola nuestras vértebras

Cristian Piné

 

Unos pies que nunca han tocado el suelo
no deberían ser llamados pies

Luna Miguel

 

Recurriendo a postulados como el de Kaluza-Klein, todo el cosmos se unifica si se observa desde arriba,

si se explica como espacio en dimensiones superiores que resulta inaprensible y permite aprehender mejor;

todo el cosmos se unifica si se cambia la mirada, si se acepta que no existe la verdad o si se acepta

que la verdad no es absoluta sino una solución a los problemas funcional y transitoria, un reflejo que se puede hallar en cualquier parte,

por ejemplo

en el polvo del incienso suspendido en la penumbra de la esquina de una iglesia;

por ejemplo

en el brillo parpadeante que irradian las constelaciones situadas en la eclíptica solar; en los palillos

que se extienden por el suelo y que generan variaciones del i-ching; en la ciencia

que permite alzar el vuelo y adentrarse en la exosfera, excavar un arañazo en la corteza de la tierra, en la ciencia

que permite penetrar en las entrañas de los cuerpos y sanarlos o estallarlos desde dentro, arañarlos con agujas hipodérmicas, predecir y combatir la enfermedad; y Louis Pasteur

probó que la vacunación podía salvar la vida del ganado basándose en la idea de Edward Jenner;

Louis Pasteur recogió datos, dedujo, indujo, aportó pruebas; Louis Pasteur probó que la vacunación era verdad, demostró que funcionaba y demostró

que tal vez el emperador Kōmei habría vivido más si el bakufu hubiera permitido que algún médico moderno le tratase la viruela, y que muchas epidemias en Europa habrían podido prevenirse si la Medicina en Occidente hubiera tenido un fundamento en la praxis presocrática y no en el dogma de Aristóteles,

aunque nada de esto es más conjetura;

Louis Pasteur probó también que las bacterias se inactivan sometidas a una fuente de calor, como un cuerpo que transpira y pierde el agua al caminar bajo el verano de Madrid; como un cuerpo que transpira y pierde el agua al enterrarlo y se degrada (la consistencia apenas dura, apenas dura la adhesión de las partículas, apenas dura

ese agudo sentimiento de confianza y pertenencia que se intenta definir como el amor o la armonía pero nunca puede explicar nadie), y Louis Pasteur probó que sumergir un instrumento de metal en agua hirviendo permite esterilizarlo, y así evitar que las bacterias y los hongos y cualquier otro organismo imperceptible produzca una infección accidental; pero el contagio se produce algunas veces, se produce el accidente, la epidemia se transmite, los pacientes empeoran, agonizan, se desmayan y la muerte llega lenta y dolorosa, y la muerte vuelve inútil todo avance evolutivo (la columna vertebral, los fémures y la cadera dispuestos para el bipedismo; la laringe que permite la articulación de los alófonos, el cerebro que razona y desconsuela, que permite el pensamiento, vampiriza la glucosa y da esperanza; el cerebro que permite hablar de territorios que trascienden la experiencia racional, como el Cielo y el Infierno, el porvenir, el Tír na nÓg o algún espacio imaginario que se acota en dimensiones superiores), y Louis Pasteur

demostró que la amenaza más mortal es invisible a simple vista, que no toda prevención es infalible, y hace ya un par de semanas que François Hollande ordenó intensificar los bombardeos sobre Siria y desde entonces los ataques y atentados en Europa ya no dejan de aumentar;

la amenaza más mortal es invisible a simple vista y por eso un hombre intrascendente mató a varios pasajeros en un tren en Alemania, y por eso un hombre intrascendente asaltó a dos policías armado con un machete, y por eso el telediario solamente emite imágenes de víctimas occidentales y trata sobre el islamismo en términos del Gran Otro, y por eso por las calles más pobladas de Madrid y Barcelona rondan grupos policiales con cascos y ametralladoras, y por eso los ataques y atentados ya no dejan de aumentar, y Louis Pasteur probó también que la amenaza más mortal es invisible a simple vista pero puede contemplarse al microscopio, y así ayudó a probar que todo el cosmos se unifica si se cambia la mirada, si se entiende que la prevención también es ciencia, que requiere datos y diagnósticos y pruebas, que la vieja medicina china no detuvo la viruela ni salvó al emperador Kōmei, y el pánico y las represalias no permiten deducciones ni permiten un análisis certero; la verdad no es absoluta,

iba diciendo,

sino una solución a los problemas funcional y transitoria; la verdad es una imagen, una forma de mirar, y por eso aterra tanto descubrir que se derrumba, que ha fallado, que la imagen se deforma y ya no puede arreglar nada, y por eso aterra el cáncer, y por eso aterra un atentado que nos llega desde dentro, desde algún lugar que es invisible, el punto del desequilibrio, el punto en el que no hay una verdad o no se entiende, el punto en el que todo cede y por lo tanto

puede parecer que nada existe.

 

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Texto de Carlos Recamán

Cuadro: Parrots live forever, de Audrey Flack